“Activando voluntades” entregó mantas para bebés internados en hospitales de Oberá y Alem

Los Servicios de Neonatología de los hospitales Samic Oberá y Samic Leandro N. Alem recibieron mantas y prendas de vestir para los bebés allí internados, confeccionadas por los voluntarios del Programa “Activando voluntades”.

De la entrega de 145 mantas y 23 conjuntos, efectuada el martes, participó el presidente del Directorio del IPLyC SE, Héctor Rojas Decut; el ministro de Salud Pública, Walter Villalba; la responsable del Programa “Activando voluntades”, Mabel Pezoa; el director de Zona de Salud Centro Alto Uruguay, Horacio Mielniczuk; el director del hospital Samic Oberá, Héctor González; la Jefa de Área Programática X, Dolly Breard, y la jefa de Neonatología, Perla Cristina Guayare, que permanece al frente desde hace 32 años.

Rojas Decut sostuvo que desde el Instituto “estamos siempre atentos de qué manera se puede ayudar, llegar, ante las innumerables demandas que tenemos en el IPLyC SE. En el marco de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE) realizamos muchas acciones que tienen que ver con programas sociales, asistencia, más allá de las utilidades que distribuimos a través de los distintos ministerios, que es lo que nos marca a ley”.

Y en ese transitar, ese andar, “vemos a mucha gente que tiene ganas de colaborar, como es el caso de quienes asisten a los merenderos, de las mujeres privadas de su libertad. Nuestra institución aporta los materiales, pero lo que hacemos es articular la cuestión solidaria con la demanda que existe, y que es mucha. En esa articulación son muchos los que están interviniendo, a quienes envío mi reconocimiento y agradecimiento. Sabemos que en este hospital las confecciones tendrán el destino correcto”, manifestó.

Pezoa señaló que el criterio del programa “es sumar voluntades” y que a “nuestro taller pueden acercarse las personas que quieren destinar su tiempo y conocimientos. Concurren dos veces a la semana a realizar este trabajo solidario”, parte con insumos que proveen el IPLyC SE y otro tanto, del producto de donaciones.

Sostuvo que una manta, por ejemplo, es tejida por varias personas porque dejan las lanas en los merenderos y después las recogen, diseñan y arman. “La idea es que todos aporten para aquellos que necesiten y demostrar que la situación de vulnerabilidad de las familias que concurren al merendero no le quita capacidad y posibilidad cuando hay oportunidad”, dijo. Destacó que en esas creaciones también se refleja el trabajo de 17 internas de la Cárcel de Mujeres, “que no sabían tejer, que aprendieron y volcaron sus conocimientos en las prendas”.

“Estamos felices por la producción. Son unas 60 personas que colaboran en estos talleres solidarios mediante el tejido de mantas, gorras, escarpines, y la costura; un gran esfuerzo y el deseo de brindar amor, de hacer algo por los niños”, alegó.

Desde su ámbito, el Ministro de Salud, agradeció “por ser articuladores y activadores de las voluntades, pero por sobre todo a quienes hicieron la manufactura” e instó a que “podamos seguir replicando la actividad en el resto de las instituciones de Salud Pública de la provincia”.

En el Samic de Alem

Ya en la Capital de la Alegría, Rojas Decut, Villalba y Pezoa, fueron recibidos por el director del hospital Samic de Alem, Matías Sebely; la jefa de Neonatología, Alicia Scialabba; el gerente asistencial, Enrique Martínez y jefe de Enfermería, Ramón Lezcano. Allí se entregaron 50 mantas y 20 conjuntos para bebé.

Scialabba contó que cuando llegó en 1992 se encontró con un servicio de 2×2 cerrado con llave, con una incubadora herrumbrada y que ahora “estoy orgullosa del servicio y del personal que tenemos, en lo científico y en lo humano”. Agradeció el gesto porque “siempre necesitamos cosas materiales, y esperamos que se repita”.

Rojas Decut manifestó que se trata de “un humilde aporte de este programa que se motiva por gente solidaria, que quiere ayudar, que brinda horas de servicio, bienes y ropas en desuso, para los que menos tienen. Fuimos coordinando voluntades, aportando la logística y viendo las necesidades de la gente”.

Agregó que “se genera un círculo virtuoso. Colaboradores que participan de la hechura, merenderos, cárceles. Hay muchas voluntades que interactúan aquí. Solo articulamos e intermediamos. Es un orgullo ver este resultado con ese packaging para los niños de Neo”.

El ministro Villalba remarcó la dignidad “que se da a las personas que hacen estas prendas. Las privadas de la libertad, por ejemplo, que no sabían tejer a crochet y hoy tienen un oficio”.

Matías Sebely confió que, desde la remodelación del sector, en 2013, en el lugar nacieron unos siete mil chicos, y que se recibe a pequeños de toda la provincia cuando se saturan otros lugares.

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