Murió el fisicoculturista brasileño “Popeye”

A los 55 años, Arlindo de Souza, conocido como el Popeye brasileño, falleció tras años de notoriedad en Brasil por exhibir un físico alterado con inyecciones de aceite mineral en los brazos, una práctica que generó controversia y advertencias médicas. Según reportaron medios como G1 y CNN Brasil, el albañil oriundo de Olinda captó la atención nacional desde la década del 2000, cuando participó en diversos programas televisivos mostrando bíceps desproporcionados y siendo comparado con el célebre personaje de dibujos animados.

El fallecimiento de de Souza ocurrió en el Hospital Otávio de Freitas, en Recife, donde permanecía hospitalizado desde diciembre. Familiares informaron a G1 que el reconocido Arlindo Anomalia había sido ingresado por complicaciones renales graves. “Estuvo hospitalizado por problemas renales. Uno de sus riñones dejó de funcionar y el otro dejó de funcionar la semana de Navidad. Sus pulmones comenzaron a llenarse de líquido. Ni siquiera pudo hacerse hemodiálisis porque sufrió un paro cardíaco. El certificado de defunción aún no ha salido, pero creo que se debió a una insuficiencia multiorgánica”, declaró su sobrino, el gerente ambiental Denis Gomes de Luna, a G1.

El especialista alertó que entre los daños más frecuentes figuran la dependencia y la formación de coágulos sanguíneos, con riesgo de accidente cerebrovascular o infarto. El uso de estas sustancias también puede causar “efectos oncológicos, que pueden predisponer a una persona a más tipos de cáncer, como el de próstata, mama y tiroides”.

Mitri remarcó que no existe una dosis considerada segura y que los efectos negativos incluyen alteraciones psíquicas y psicológicas, como aumento de la agresividad y el nerviosismo. “Además de los efectos simples, como la caída del cabello, la picazón y el enrojecimiento de la piel, y el aumento de la presión arterial, todo esto hace que las hormonas sean peligrosas”, subrayó.

Respecto al uso de aceites, el cardiólogo afirmó: “Esto puede provocar gangrena, pudrición muscular y trombosis”.

La Sociedad Brasileña de Endocrinología y Metabolismo (SBEM) también se pronunció sobre los riesgos del consumo de testosterona y esteroides anabólicos sin control médico, práctica que califica como un problema de salud pública. Entre los efectos secundarios reportados figuran el aumento del acné, caída del cabello, disfunción hepática, tumores, arrebatos de ira, paranoia, alucinaciones, psicosis, coágulos de sangre, retención de líquidos, hipertensión y riesgo de enfermedades transmisibles.

A raíz de los crecientes casos y complicaciones, el Consejo Federal de Medicina (CFM) prohibió en abril de 2023 la prescripción médica de terapias hormonales con esteroides androgénicos y anabólicos con fines estéticos, para ganar masa muscular o mejorar el rendimiento deportivo, debido a la falta de evidencia científica sobre su seguridad y beneficios.

De acuerdo con CNN Brasilde Souza no tuvo grandes ventajas económicas por su popularidad. Se dedicaba a la venta de agua mineral y trabajos eventuales de albañilería. Un familiar explicó al medio que el apodo de Popeye brasileño se consolidó en redes sociales, donde llegó a sumar más de 30.000 seguidores, indicó Infobae.