Desde la FARM fijan posición contra los cambios que el Congreso podría realizar al INTA

El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), desde su creación ha obtenido serios, eficientes, y probados logros a través de los años.

El INTA es para los productores, una institución sumamente importante en ayuda de la producción y un apoyo constante en el crecimiento tecnológico del agropecuario.

Su sistema de integración en regiones ha establecido un indisoluble vínculo entre productores y técnicos, permitiendo ello el conocimiento y confianza entre las partes, la ha convertido en una institución respetada y de fama que ha trascendido nuestras fronteras.

A pesar de ello, la actividad del INTA en el presente se ve perturbada por distintas situaciones, decisiones o proyectos, que hacen temblar sus cimientos y ponen en duda el futuro de la Institución.

Hace pocos días el Senado de la Nación votó un proyecto por el cual disponía de tierras del INTA en favor del estado de Catamarca, para fines totalmente distintos a los dados por la institución.

Ahora, en un nuevo y severo ataque a su estructura, se presenta en la Cámara de Diputados de la Nación, un proyecto destinado a modificar la integración del Consejo Directivo, que pretende quitar del mismo a la representación genuina del sector productivo y conformarlo con una mayoría integrada por el sector de la burocracia estatal.

De avanzar este proyecto, se romperá así con la posibilidad cierta y efectiva que los productores, destinatarios finales del accionar del INTA, cogobiernen el Instituto y trasladen y dinamicen en el medio rural , los avances técnicos que procura el INTA.

Desde la Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones (FARM), nos oponemos totalmente a que se pretenda desarmar el Consejo Directivo, pretendiendo reducir al sector productor a un mero observador de una nueva conducción plena de representantes del Estado.

El INTA y el sector privado, tienen una relación de permanente ida y vuelta y si se lograra desarmar esa conducción integrada por productores, llevará sin duda al ocaso del organismo que supimos conducir juntos lo que ha hecho del INTA una ente efectivo, pujante, creativo y útil, como lo prueba el inmenso desarrollo técnico agropecuario que ha alcanzado nuestro País.

Pareciera que un sector del Gobierno y sus aliados parlamentarios, procura destruir lo que funciona bien, un día es el cierre de exportaciones, el otro, echarnos de la conducción del INTA, secuencias generadas por el prejuicio ideológico y el desconocimiento de la importancia del sector agropecuario en la maltrecha economía del país.

Pedimos a los Diputados Nacionales de Misiones que no apoyen este proyecto y confiamos en que el Congreso lo rechace en forma terminante, despejando la zozobra que por estas horas cubre a quienes estamos relacionados con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.