Organizaciones y entidades vinculadas a la producción yerbatera salieron al cruce de las declaraciones del presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Rodrigo Correa, quien planteó recientemente la necesidad de avanzar con la trazabilidad del sector. En una entrevista con Radio República, Correa sostuvo que “la trazabilidad yerbatera es urgente” y defendió el proceso de reordenamiento normativo del organismo.
La respuesta de las entidades yerbateras pone el foco en las consecuencias concretas que, según advierten, tendría la propuesta sobre los productores primarios. El cuestionamiento se inscribe además en una discusión más amplia sobre el proceso de adecuación del INYM a las políticas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei.
El Gobierno nacional modificó en 2025 el marco reglamentario del Instituto mediante el Decreto 812/2025, que estableció que el INYM no puede dictar normas que distorsionen los precios de mercado, generen barreras de entrada o interfieran en la interacción entre oferta y demanda. La norma también instruyó al organismo a revisar y adecuar su normativa.
En ese marco se desarrolla el proceso de reordenamiento que ahora es cuestionado por las organizaciones. Una propuesta presentada ante el Instituto contempla modificaciones sobre registros, fiscalización e información de la actividad yerbatera, incluyendo el reemplazo de registros propios por mecanismos vinculados con organismos nacionales como el Senasa. El proyecto ya encontró resistencia dentro del propio INYM: la Subcomisión de Legislación, Fiscalización y Control recomendó continuar analizándolo antes de avanzar.
Más exigencias para el productor
Las organizaciones sostienen que el nuevo esquema implica que el productor deba adecuarse a sistemas basados en RENSPA, polígonos y DTV-e para documentar los movimientos de hoja verde.
“Para quien está sentado en una oficina, un trámite puede ser solamente un trámite. Para un productor que trabaja una chacra familiar, puede significar perder una mañana de trabajo, pagar un gestor, conseguir conectividad, contratar asesoramiento o quedar expuesto a no poder cumplir”, señalaron.
El planteo apunta a que la simplificación administrativa impulsada desde Nación puede terminar trasladando responsabilidades hacia el eslabón más pequeño de la cadena.
Las entidades también cuestionan que, mientras se incrementan los datos requeridos al productor, se reduzcan fuentes de información propias del INYM sobre lo que sucede con la materia prima una vez que abandona la chacra.
“Al productor se lo registra. ¿Quién registra lo que ocurre después?”.
El reclamo por una trazabilidad de toda la cadena
Para las organizaciones, el DTV-e puede constituir una herramienta de trazabilidad, pero no resulta suficiente para reconstruir el recorrido completo de la yerba mate.
“Una cosa es saber cuánto salió de una chacra. Otra es saber cuánto ingresó efectivamente al establecimiento, cuánto se transformó, cuánto quedó almacenado, cuánto existe en stock y cuánto volvió a salir”, señalaron.
En ese sentido, sostienen que una trazabilidad efectiva debería permitir seguir el producto desde su origen hasta los establecimientos que reciben, elaboran, almacenan y comercializan la yerba mate.
“El DTV-e puede ser una herramienta de trazabilidad. Lo que no puede ser es el sustituto de todos los demás datos que permiten conocer qué ocurrió con el producto después de su traslado”, remarcaron.
El planteo coincide con una discusión que se viene desarrollando dentro del propio INYM. El proyecto de reordenamiento contempla la derogación o modificación de distintas normas vinculadas con registros, fiscalización e información del sector. Según informó El Territorio, la propuesta incluye la eliminación de registros propios de operadores y su reemplazo por un registro bajo la órbita del Senasa.

Críticas al proceso impulsado por Nación
Las organizaciones vinculan estos cambios con la transformación que atraviesa el INYM desde las modificaciones impulsadas por el Gobierno nacional.
“Primero perdimos herramientas para defender el precio; ahora quieren cargarnos con más obligaciones”.
El cuestionamiento no apunta solamente a la cantidad de trámites, sino al modelo institucional que surge de la reforma. Según las entidades, mientras el productor queda cada vez más identificado y documentado, el organismo yerbatero podría perder capacidad para generar y cruzar información propia sobre el conjunto de la cadena.
La posición oficial del INYM, en cambio, sostiene que el proceso busca simplificar y modernizar la normativa. En resoluciones recientes, el organismo señaló que el reordenamiento apunta a eliminar trámites y disposiciones que interfieran con la actividad, aunque afirma que esto no implica resignar controles indispensables sobre la salubridad y calidad del producto.
“La trazabilidad no puede terminar en la tranquera”
Las organizaciones firmantes —Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones, Asociación Civil Impulso Yerbatero, Asociación de los Yerbateros del Alto Uruguay, Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte y Movimiento Agrario de Misiones— sostienen que cualquier sistema de trazabilidad debería contemplar a todos los eslabones de la cadena.
“Al productor se lo registra. Al productor se lo identifica. Al productor se lo documenta. Al productor se lo controla. Pero la trazabilidad no puede terminar en la tranquera”, remarcaron.
Y agregaron: “El productor no es un número en una base de datos”, al describir las dificultades económicas y operativas que enfrentan las familias productoras.
El documento concluye con una advertencia sobre el rumbo que podría tomar el proceso de reordenamiento: “No queremos que, en nombre de la trazabilidad y de nuestros supuestos intereses, nos quiten también la capacidad del organismo de conocer y controlar lo que sucede después de que nuestra hoja verde sale de la chacra”.
La síntesis del reclamo queda expresada en otra de las frases del documento: “La verdadera trazabilidad no consiste en saber cada vez más sobre una parte de la cadena y cada vez menos sobre las restantes. Consiste en poder reconstruir la totalidad del recorrido del producto”.
Firmantes: Hugo Sand, Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones; Jorge Skripczuk, Asociación Civil Impulso Yerbatero; Antonio Franza, Asociación de los Yerbateros del Alto Uruguay; Julio Alfredo Petterson, Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte; y Salvador María Torres, Movimiento Agrario de Misiones.






