¿Recorte presupuestario o seguridad agroalimentaria?

Por: Dr. Adrián Luna Vázquez*. El 1 de Octubre arranca una nueva campaña de Vacunación Aftosa en Misiones, y si la campaña anterior generó importantes pérdidas económicas para los entes que asumen la obligación de vacunar, en esta oportunidad significará un costo muy elevado para los productores, y un nuevo quebranto económico para estos Entes Sanitarios.

La Vacunación Antiaftosa mantiene en la Argentina un estatus sanitario, que le ha permitido recuperar mercados mundiales de la carne, y con una perspectiva a futuro mucho más interesante aún. Sin embargo detrás de la necesidad de continuar protegiendo ese estatus sanitario, hay un gran negocio de dos laboratorios, que carterizadamente actúan como un monopolio, y una política de sanidad animal que prioriza los recortes presupuestarios por sobre los criterios sanitarios, todo lo cual perjudica no sólo a los ganaderos de Misiones, sino que pone en grave riesgo la ganadería de todo el país.

En la primera campaña del presente año, el costo de la vacuna antiaftosa ascendió a $19,50 y con aporte mediante de la provincia a los Pequeños Productores provinciales se los vacunó a un precio -incluido costo operativo de aplicación de la vacuna-, de $ 17 por cabeza. Hoy día el precio de la vacuna asciende a 32,5 pesos y aún no se ha determinado el costo operativo, faltando una semana para su inicio.

Los entes encargados de vacunar en consecuencia, han quedado absolutamente desfinanciados. Vendieron la vacuna a 19,5 y ahora deben comprarla a 32,5 pesos, lo que significa una pérdida de $13,2 por dosis que, multiplicado por los 453.000 animales de la Provincia ascendió a $ 5.979.000.

Para peor, producto de la acción carterizada de los dos únicos laboratorios que se encuentran autorizados a comercializar la vacuna por el SENASA, éstos sólo venden la cantidad necesaria para atender la vacunación de esta próxima campaña.

Si los Entes encargados de vacunar quisieran reponer inmediatamente el stock, a fin de garantizar la reposición del producto para próximas campañas, y evitar futuras pérdidas económicas, los laboratorios se niegan a vender la vacuna, hasta la proximidad del inicio de la campaña del año 2019. Esto significa que, atento a las estimaciones ya existentes, si el precio de la vacuna ascendiera en 2019 a $50 -como se prevé-, los entes sanitarios de Misiones perderían en esta campaña unos 17,5 por vacuna, lo que en total implicaría $7.927.500 o, a valor dólar actual 205 mil, aproximadamente según el tipo de cambio.

Hace ya unos años, cuando el Ing. Agr. Alejandro Lotti era el secretario de Ganadería de la Nación, junto con el Actual Secretario de Agroindustria del país, fuimos a explicar a ese organismo, la necesidad de una asistencia en vacunas para la provincia de Misiones, a fin de disminuir el costo de las campañas, teniendo en cuenta:

a) la gran cantidad de pequeños productores;

b) que la provincia posee el 90% de sus límites en fronteras con otros países, lo que incrementa los riesgos;

c) las características de las unidades productivas donde más del 80% son pequeños productores, y la topografía de Misiones torna muy costosa la operatividad de la aplicación de la vacuna;

d) que el rodeo de Misiones representa menos del 1% del rodeo nacional, además prácticamente no participa de los beneficios de los mercados exportadores.

También podríamos agregar, hoy, más argumentos:

  • Que el Ministerio de Agricultura Pecuaria y Abastecimiento de Brasil, a través de Blairo Maggio, dispuso que desde noviembre de 2018 se va a ir dejando paulatinamente de vacunar en todo Brasil contra Aftosa.
  • Que en enero de 2019 el Estado de Paraná BR, límite con Misiones en frontera seca, tomó la decisión de dejar de vacunar contra aftosa; y
  • Que hay focos detectados en Colombia, y no se sabe nada de lo que pueda estar sucediendo en Venezuela, ambos países limítrofes con Brasil.

En nuestra provincia debemos también reconocer que producto varios factores, las campañas contra la fiebre aftosa no se cumplen conforme lo exigen las normas sanitarias de la OIE, ni la COSALFA .

Además, el SENASA, más allá de las muy buenas intenciones y esfuerzos que puedan poner sus funcionarios regionales y locales, nada puede hacer, ya que carecen de recursos humanos necesarios, técnicos y económicos para efectuar todo tipo de controles.

Al SENASA se le solicitó que continúe con el envío de dosis de vacuna gratuita para la cobertura de los pequeños productores, tal como se venía haciendo hasta el año 2017. Sin embargo, tanto el SENASA, como la actual Secretaría de Agroindustria, a pesar que su titular fue artífice del pedido de apoyo al gobierno anterior del envío de vacunas gratis para Misiones, se niegan a continuar con dicha asistencia.

Lo más lamentable es que, en la decisión, el único criterio que primó fue el presupuestario. No existe ningún criterio sanitario ni estudio o análisis de riesgo.

La situación entonces es como mínimo preocupante. La Nación evidentemente no advierte la problemática o mira para otro lado.

Desde la Federación de Asociaciones Rurales de Misiones hemos planteado el tema en forma directa tanto al presidente del SENASA como al secretario de Agroindustria de la Nación. Incluso ante representantes nacionales de Misiones. Sólo los representantes provinciales se hicieron eco del problema, y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que constantemente acompañó el planteo y preocupación de esta Federación Rural de Misiones.

Misiones representa el 0,8% del rodeo vacuno nacional, pero las malas decisiones en políticas de sanidad animal, representan un riesgo potencial para toda la ganadería del país.

La Sanidad Animal y sus políticas están a cargo de la Nación. Se pretende convertir al país en el supermercado del mundo. Pero nos preguntamos… ¿cuál es el criterio que se aplica recortando un costo de 250.000 dosis de vacuna contra la aftosa, a cambio de poner en riesgo sanitario a todo el rodeo nacional?

No hay que mirar muy lejos. Paraguay subsidia la vacuna aftosa a los pequeños productores. La correcta cobertura de vacunación aftosa, no puede ser mirada por el Estado Nacional como un gasto más a recortar. Es una inversión para preservar un estatus sanitario que nos permite acceder a los mercados y genera un ingreso genuino de divisas para el país.

Los que hace tiempo estamos en la actividad ganadera ya hemos vivido lo que significó la desatención sanitaria en la vacunación antiaftosa. Hay zonas que el SENASA tiene perfectamente identificadas, que deben atenderse con criterios diferenciales, priorizando la sanidad animal y la cobertura vacunal por sobre cuestiones económicas, a fin de defender la producción y el esfuerzo de la ganadería de toda la Argentina.

 

Dr. Adrián E. Luna Vázquez

Presidente

FEDERACIÓN DE ASOCIACIONES RURALES Y FORESTALES DE MISIONES (FARM)

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